La verdad es que hay toodo un mito alrededor del primer beso... empieza de chiquitas, ¡desde que vemos la primer película de princesas de Disney! Donde la princesa de turno termina siempre el cuento dándole un beso apasionado a su príncipe azul, y una, con la mente todavía virgen de ese tipo de ideas, ¡no puede menos que pensar que el BESO es el final perfecto de toda historia de amor! ¡y el comienzo del "Y vivieron felices por siempre"! Pero nadie se espera LA REALIDAD, que es bastante chocante la verdad... asíque volvamos a mi historia y les explico más gráficamente lo que quiero decir...
A la sensación de adrenalina y estremecimiento que me produjo el primer contacto con los labios de Benja rápidamente le siguió una oleada de asco y repulsión, para ser directos. El problema no fue el contacto labio con labio, ¡el problema fue cuando abrió su enorme boca y con su lengua abrió ahí nomás la mía! Era una sensación rarísima; asquerosa porque sentía el sabor de una saliva que no era la mía, e intimidante porque sentía que no era yo la que dominaba la situación sino que él estaba haciendo lo que quería conmigo... pero esa 2º sensación me duró sólo un poco más que el doble de la primera, rápidamente empecé a sentirme entusiasmada y curiosa con el nuevo juego y traté de poner más atención en lo que Benja hacía para imitarle... ¡el resultado fue bastante bueno! O por lo menos eso pareció porque ahí nomás Benja me envolvió con sus brazos, rodeándome entera y haciéndome sentir segura y protegida.
En eso, una gota me cae por la frente... -"se habrá movido el árbol" - pensé yo. De repente Benja se aparta suavemente y mira para arriba:
- Me calleron como 3 gotas... ¿se estará por largar? - Y como respondiendo a su pregunta se ve un refusilo a lo lejos y segundos después el trueno no se hace esperar... las gotas empezaron a caer cada vez más rápido y nosotros teníamos que decidir lo que íbamos a hacer, lo miré a Benja como para preguntarle pero él ya había tomado su decisión y daba por supuesto que también era la mía porque, sin decirme nada, me agarró de la mano y me llevó hasta el gimnasio cubierto del club, que estaba al frente nuestro y casi a la misma distancia que el salón de la fiesta.
El gimnasio era una cancha de básquet gigante que también servía para otros deportes, nos ubicamos en las primeras gradas que encontramos y nos quedamos un rato ahí quietos, abrazaditos y charlando. En eso vemos que había otra pareja en las gradas de enfrente:
- jaja ¡mirá lo que son esos dos! ¡Hay que decirles que se vayan a un hotel! - dije yo tomando aire para hacerlo.
- shhh - y Benja me tapó la boca rápido - jaja dejálos que hagan lo que quieran y nosotros hagamos nuestra vida también - dijo con una sonrisa pícara mientras me agarraba la cara y me envolvía de nuevo con sus brazos para seguir el beso interminable que habíamos interrumpido por causas de fuerza mayor.
Estaba de vuelta entregada a mis nuevas clases cuando vemos un haz de luz se moviéndose para todas partes, desde una punta del gimnasio a la otra: ¡un guardia!
- ¡Ey que hacen acá! - gritó, pero por suerte el haz de la linterna se había frenado en la otra pareja.
Sin esperar a que nos viera nos levantamos rapidísimo y corrimos a la puerta del gimnasio, pero Benja la abrió tan rápido que el ruido alertó al guardia y el haz de la linterna se vino directo hacia nosotros!
- ¡Corré, corré! - gritó Benja mientras me agarraba de la mano y empezaba a correr bajo la lluvia sin soltarme.
¡Matándonos de risa corrimos sin destino empapándonos a más no poder! y, como por arte de magia, aparece una casita a unos pocos metros nuestro, ¡salida de quién sabe dónde! asíque corrimos a refugiarnos bajo el alero de la casa.
Una vez bajo reparo y ya quietos, empezó a hacerse sentir el frío, Benja me sintió tiritar y empezaó a frotarme el cuerpo para que entrase en calor, ¡de eso a los besos y abrazos de antes hubo un solo paso!
A los pocos minutos vemos que la lluvia empieza a parar.
- Petu ya debe ser hora de que nos busquen, ¿querés que vayamos volviendo?
- Sí dale - dije yo - aprovechemos ahora que paró un poco la lluvia.
Y agarraditos de la mano volvimos al salón.
No me acuerdo bien cómo terminó la noche... seguramente llegamos al salón y nos soltamos de la mano (porque, salvo que estuvieses de novio, ¡no podías andar de la mano por ahí con cualquiera!), seguramente mi mamá ya me estaba esperando y me despedí rápidamente (porque si hubiese pasado algo más importante me acordaría).
Toda esa noche, o lo que quedaba, no pude dormir... ¡se me fue pensando!, es un defecto que tengo... ¡el de pensar demasiado las cosas! ¡Y después de hacerlas! No me arrepentía, pero no sabía qué sentía...: me había encantado toda la aventura, de eso no había dudas; me gustaba estar con Benja, de eso tampoco había dudas; me daba un poco de cosa lo del beso con lengua, pero ya me estaba acostmbrando; ¿qué era lo que me molestaba entonces?
Decidí dejarle el trabajo a la almohada y, ya con el sol bien alto, me dormí profundamente, como cualquiera que hubiese vuelto a las 4 de la mañana de bailar.
Al otro día me llamó Benja, me invitó a ir esa noche a comer pizzas en un bar, se juntaban mis amigas y sus amigos asíque no era una cita formal; obviamente que le dije que sí y quedamos en encontrarnos ahí a las 10 de la noche.
La juntada en la pizzería se pasó ¡No paramos de decir boludeces! nos reíamos de cosas sin sentido, como siempre, ¡y de la nada todos éramos amigos!
De repente Benja, que se había sentado al lado mío, me dice en el oído:
- ¿Petu querés que vamos a caminar?
Lo miré sorprendida... estábamos todos en grupo, se suponía que nos estábamos divirtiendo, ¿¿y él quería ir a chapar??
Le dije que bueno de mala gana, pero pensando en no dejarlo darme un beso si lo intentaba; ¡no era una chica fácil y tenía que demostrárselo!
Empezamos a caminar sin rumbo fijo por la Núñez (una avenida importante y comercial de Córdoba), hasta que llegamos a un local donde había unos asientos y nos quedamos ahí, charlando giladas y agarrados de la mano.
De pronto nos quedamos en silencio... pero en uno de los incómodos, ¡no se me ocurría qué decir! Estaba por saltar con algo, pero Benja me ganó de mano y dijo:
- Petu hay algo que quiero decirte... que en realidad no me animé a decirte ayer...
"uuu ya está - pensé yo - demasiado bueno para ser verdad, ahora me salta con que tiene novia o con que se va a vivir a Salta".
-Es que... quería saber... bueno preguntarte mejor dicho, si querés.
Me quedé mirándolo en silencio
- ¿Si quiero qué Benja?
- Si querés ser mi novia....
¡CHAN! Eso sí que era inesperado!! Me gustaba Benja, sabía que gustaba de mí, pero... ¡apenas nos conocíamos! ¡Nos habíamos visto 3 veces en total, de las cuales en una nos la pasamos a los besos! ¡sin charlar casi nada! Pero por otro lado... me gustaba, ¿qué hago?
- Benja... yo... a mí la verdad que me encantaría... pero un poco más adelante... ¡no te enojes plis! Me gustás un montón, pero es que nos acabamos de conocer... y me gustaría estar más segura de que hay algo de verdad entre nosotros antes... ¿qué decís?¿nos conocemos un poco más?¿me esperás un rato?
- Bueno.. -dijo forzando una sonrisa- no me dejás muchas opciones, ¿no?
- jaja no... ¡pero gracias! - y le di un beso ruidoso en el cachete -.
- naaa ¿qué es eso? creo que te enseñé a dar mejores besos ayer.. - me decía mientras me agarraba la cara y me enredaba de nuevo en sus besos de dos horas.
Al rato escuché a mis amigas que me estaban llamando.
- Uu mi mamá debe haber venido a buscarme Benja, las chicas vienen a casa, por eso me deben estar llamando, ¡hablamos después! ¿dale? - le dije, dándole un pico rápido mientras gritaba a mis amigas que estaba yendo.
- Dale, ¡te llamo! - me dijo él mientras yo ya me alejaba...
Al otro día, sin embargo, Benja no cumplió su promesa.... me pareció raro, pero no le di mucha importancia porque tenía un montón de cosas que hacer para el cole y porque seguro que alguna razón tendría.
Llegó el otro día, y lo mismo... a la noche me conecto y ¡Ahí estaba!
- Benja!
- Petu!
- Cómo andás? Pensé que ibas a llamarme!
- Si... perdón, es que no tengo teléfono..
Y no me decía más nada... estaba raro...
-¿Todo bien? - le digo, esperando que me contara lo que le pasaba.
- La verdad que no... me quedé pensando mucho en lo que hablamos el otro día..
"uuu, ya me la temía yo"
- ¿Y qué pensaste?
- Pienso que si no estás segura es porque nunca vas a estarlo... y... creo que sería mejor que cada uno siga para su lado...
¿Me estaba diciendo eso porque me estaba apurando o porque de la noche a la mañana había dejado de gustarle? Estaba totalmente sorprendida, ¡me agarró absolutamente desprevenida! y una oleada de bronca y orgullo se me vino encima e impulsivamente respondí:
- Ay gracias Benja! En serio me lo decís? en realidad no sabía cómo decírtelo pero bueno, ¡entonces podemos seguir siendo amigos!
Tardó un rato en responderme... escribió y borró varias veces... finalmente me puso
- Sí, creo que va a ser lo mejor. Me voy Petu, que andes bien.
Y sin darme chance a que le responda se desconectó.
Ahí lo ven, ese fue el principio de una larga lista de historias hermosas, románticas, que terminaban con finales dramáticos y a veces incluso patéticos... así empezó mi vida amorosa, por decirle de alguna manera..
As time goes by...
Hace 14 años