Nos quedamos un rato (que para mí fue eterno) mirándonos a través del espejo del baño... hasta que algo hizo click en la cabeza de Coni y me dijo:
- Bueno vení, sentémonos y hablamos bien...
La charla no duró mucho, ¡pero fue demasiado aclaratoria! Resulta ser... ¡que Hernán también estaba saliendo con Coni! Ahora entendía demasiadas cosas... porqué nunca un beso en público, porqué siempre juntarnos en el mismo lugar o en lugares donde no pasaba nadie (como mi plazita), ¡era un hdp!
- Coni pero yo le voy a decir algo, no me voy a quedar callada, ¡desde ya te aviso!
- Mmm... es que a mí me gusta mucho... no me animo a decirle nada, ¿y si no me habla más?
- Coni ¿me estás jodiendo? el tipo nos trató como basuras, jugó con tus sentimientos y con los míos, ¿y a vos te preocupa que no te hable más? ¡Yo le voy a pedir que justamente él no me hable más a mí!
- Bueno... pero yo vengo saliendo con él desde hace más tiempo, llevamos como dos meses saliendo...
- uuu... bueno con más razón ¡más bronca me da! ¡quién carajo se piensa que es? aparte ¡ni que fuese Brad Pitt! ¡Es un larguirucho blanco-leche con cara de nada! ¡Y además tonto! si vamos al mismo colegio, a uno chiquito, era obvio que en algún momento una de las dos se iba a terminar enterando, ¡es realmente un tarado !
Y con ese mini discruso logro sacarle una sonrisa a coni, que ya había largado un par de lágrimas..
- Mirá Coni, yo no voy a pelear por un tipo así, si a vos tanto te gusta y estás dispuesta a bancarle esto... es cosa tuya, yo no me voy a meter, al contrario, ¡me abro! Pero te aviso una cosa... un tipo que de entrada te hace esto no vale la pena, si antes de empezar una relación seria ya estás sufriendo ¿qué te queda para el resto?
- Si ya se, es que sé que no lo tengo que perdonar... pero bueno, me había enganchado, pero obviamente voy a terminar haciendo lo mismo que vos, tengo algo de orgullo aunque no creas jaja
- ¡Bueno bien! ¡Así me gusta! Y de última lo agarramos entre las dos, yo le pego de adelante y vos de atrás jaja
- nono ¡mejor las dos de adelante! ¡una en cada huevo! jaja
- jajaja de una! Bueno Coni me voy a clase, que raro que no nos hayan venido a buscar al baño después de que tocó el timbre, me alegro mucho de que hayamos podido hablar
- Si yo también Petu, y perdón por lo que hacían mis amigas... son demasiado cuidas por ahí, pero son buenas chicas..
- jaja ¡si me imagino! Pero deciles que no queda lindo hacerse las matoncitas, bueno me voy, ¡hablemos después así me contás cómo se lo dijiste y yo te cuento también!
- Dale, dale, ¿vos cuándo s elo vas a decir?
- Hoy creo, iba a venir a casa a la tarde asíque aprovecho..
- Mmm... a mí me dijo que tenía entrenamiento, ¡es un guacho! Bueno dale vos decile, yo después lo llamo por teléfono.
- Listo Coni, ¡mañana te cuento! - le grité mientras ya salía del baño y me iba para mi curso.
Las chicas no podían creer todo lo que había pasado, ¿ese engendro con cara de gérmen se venía a hacer el casanova? ¡y nos pasamos el resto de la tarde pensando formas de venganza! ¡de hacerlo quedar mal! Pero al final decidimos que no valía la pena rebajarse al mismo nivel que él, ya era bastante bueno que en nuestro cole, por lo menos, ¡nunca jamás iba a poder levantarse a nadie! Porque así de chiquito como era... ¡no había forma de que hubiese alguien que no estuviese enterado de la historia del "guacho" que salía con una de 4º y una de 3º al mismo tiempo! Ya en 4º y 3º era el comentario del día... tristemente para mí, y para Coni.
Esa misma tarde, un rato después de llegar del cole y todavía con el uniforme puesto, suena el timbre y corro a abrir la puerta: era Hernán. Lo hago pasar, como si no pasara nada, y se pone a contarme de su día siguiéndome mientras subo las escaleras para ir a mi cuarto (a hablar más tranquilos). Una vez adentro cierro la puerta, y se me queda mirando con una estúpida sonrisa en la cara...
- ¿Ves? Por eso me gustás tanto, ¡vas de frente! ¡Me sorprendés todo el tiempo! - dice, mientras se me acerca demasiado y me agarra de la cintura como para darme un beso (les recuerdo que nunca nos habíamo dado ni uno)
- Pará, pará, te estás confundiendo... por lo menos si pensás que te traje hasta acá para chapar; ahora, con respecto a eso de que "voy de frente" capaz tengas razón... sentate ahí Hernán, tengo que hablar con vos.
Se quedó de cara, no tanto por lo que le dije como por el asco con el que me saqué sus manos de encima, pero obedientemente se sentó en la cama de mi hermana mientras yo me sentaba en la mía...
- Mirá... ya se todo, estuve hablando con Coni hoy, te imaginarás de qué supongo - y lo miro, ¡se había puesto más blanco de lo que era! - de más está decirte que no quiero tener nada que ver con vos nunca más en mi vida ¿no? La verdad es que no entiendo a dónde pretendías llegar, ¿cuál era la necesidad? Yo te entiendo que te puedas haber confundido al principio... ¡pero eso no te puede durar un mes! ¿Qué, acaso sos el "groso" por salir con dos minas al mismo tiempo? ¿tan winner te sentís? ¡Terminaste sin el pan y sin la torta gil! - Y me muerdo el labio para no seguir puteando, estaba subiendo el tono de voz y no era la idea armar un escándalo tampoco... no quería quedar como una histérica, ¡no quería darle más cosas para hablar de mí después!
- No Petu... la verdad es que la situación se me fue de las manos, ¡a mí me gustás vos! En serio... pasa que no sabía cómo cortar con Coni... soy un cagón, y en vez de decirle que lo nuestro no iba más la vengo esquivando, haciéndome el boludo... ¡pero te juro que nunca pretendí salir con las dos! ¡Desde hace dos semanas que no la veo más a Coni! Por favor, perdonáme...
- Lo hubieses pensado antes Hernán, yo ahora no puedo confiar en vos; lo mismo que me estas diciendo ahora podés ir a decírselo después a Coni, asique no, olvidate, entre nosotros no pasa más nada... se termina acá y no quiero que me llames, ni que me escribas, ¡nada! Realmente me arrepiento de haber pensado que esto podía llegar a más - y ahí se me quebró la voz..
- Es que sí puede Petu, somos tal para cual, ¡nunca me río tanto con otras chicas! ¡y la pasamos muy bien juntos! Por favor, tenés razón en enojarte, pero pensálo un poco, por favor... - y se arrodilla al frente mío mientras me agarra una mano - fui un estúpido, ya lo se, ¡perdón! te juro que me arrepiento...nunca más vas a tener que dudar de mí, te lo prometo...
- Sí, nunca más voy a dudar de vos... ¡de lo mala persona que podés ser!, andate Hernán, no te voy a perdonar y no te quiero ver más... sentíte felíz, ¡sos el segundo en lastimarme y el primero en hacerme sufrir! - Y ahí me fue imposible no contener las lágrimas...
Hernán quiso secármelas con su mano pero no lo dejé, en cambio me paré y abrí la puerta de mi cuarto.
- Andate por favor, la empleada te abre la puerta.
Se quedó unos minutos mirándome, como pensando que todavía podía quedar alguna forma de convencerme de que siguiéramos como antes... pero parece que mi cara terminó por convencerlo, asíque se levantó y salió de mi cuarto sin siquiera mirarme cuando pasó al lado mío...
No supe mucho más de él, tampoco me interesaba saberlo, y ahora más que nunca ¡no quería estar con nadie! ¿Acaso no podía tener una historia normal como el resto de la gente? Hernán me había mostrado otro defecto de los hombres: no solamente son histéricos y no saben lo que quieren, ¡sino que tampoco les importa si alguien sufre mientras lo averiguan!
As time goes by...
Hace 14 años